Pocas son las escuelas de tiro implantadas en España pero hay quienes son aficionados no sólo a tirar sino a enseñar. Cuestión complicada esto de la docencia y el don de saber transmitir conocimientos a quienes tenemos delante.
Este año contamos con la suerte de tener a dos grandes tiradores que se han lanzado al reto de enseñar y creedme que saben hacerlo. En el sur, el sevillano tirador Jose Manuel R. Andujar y Cristóbal Jiménez en la zona de levante.
Ambos con un palmares más que admirable, Andujar tiene establecida su escuela de tiro, Andujar Shooting School, en el Campo de tiro de La Almenara en Guillena (Sevilla) donde tuve la suerte de asistir como oyente a una de sus clases. El día tenía como objetivo iniciar al mundo del tiro a un jienense de mediana edad el cual iba en sus ratos libres a tirar trap con amigos.
Su escuela cuenta con un aula donde se da una variada clase teórica donde el sevillano explica diferentes conceptos como son los plomeos, los choques, pólvora, ojo director, etc. así como una revisión minuciosa de las medidas del tirador a las que se debe adaptar la culata.
Tras una recreación y ensayo de cómo y por qué deben realizarse los encares, colocación de pies y de cañón, Andujar lleva a sus alumnos a practicar lo aprendido durante la clase teórica. Platos en diferentes trayectorias sirven para probar la eficacia de su afamado “por delante, por debajo y suavecito”.
Plato tras plato Andujar insiste en el análisis de la trayectoria antes del disparo; la correcta colocación de los pies y la tensión muscular, así como en la forma de focalizar la vista para jamás perder de vista un plato. Su técnica de swing vino del extranjero con él hace años. Analizaba la forma de tirar de los tiradores internacionales consistente en no permitir que el plato rebase la punta de nuestro cañón, es decir, siempre llevar por delante los platos anticipándonos a su movimiento para ser interceptado por nuestro disparo.
Y en Valencia encontramos regentando el Campo de Tiro “El Lidonero” (Cheste) a Cristóbal Jiménez, que a su vez dirige su propia escuela de tiro.
Cristóbal es otro de los laureados tiradores del circuito nacional de sproting y compak con una trayectoria meteórica que comenzó partiendo 6 platos la primera vez que pisó una cancha hace años y en poco más de tres ya contaba el seleccionador con él para representar a España por todo el mundo.
Cristóbal es un tirador con dos virtudes incuestionables: tesón y capacidad de análisis. Ningún detalle se escapa a sus ojos y mucho menos queda sin ser probado en sus intensos entrenamientos. Sin duda, ambas virtudes las aprovechó en su etapa de mayor aprendizaje saliendo al extranjero con el objetivo de observar a tiradores ingleses, franceses, americanos, etc., para aprender sus técnicas de tiro. Con el trabajo bien hecho ha vuelto a casa estos años y ahora siente el deseo de compartir lo aprendido.
Los cursos de tiro de Cristóbal tienen un mayor carácter práctico que teórico, durante los cuales él justifica cada posición y movimiento con argumentos teóricos y prácticos, haciendo así que la clase sea más dinámica y entretenida.
Las clases comienzan con una sencilla prueba de encare siguiendo una línea dibujada en la pared para poder observar cómo la culata se adapta al alumno. Tras pequeñas modificaciones provisionales en la culata, si fuesen estas necesarias, directamente profesor y alumno se dirigen a la cancha para comenzar de cero. Bases para un correcto análisis de trayectoria; posición corporal; colocación del arma a la espera y selección del tipo de swing que se ha de efectuar con la condición de que este ha de ser siempre un swing corto.
Cristóbal apuesta principalmente por dos tipos de swing dependiendo del tipo de plato: seguir el plato hacia delante y mantener el adelanto a este. Además de otras técnicas como el conocido move, mount & shoot.
Sin dejar en el tintero a los que llevan más tiempo dedicándose a este tipo de docencia, Gonzalo G. Escudero es un profesor de tiro que cuenta con la virtud de saber transmitir su sapiencia. En mis arranques, conocí los métodos y técnica de Escudero llegando a la conclusión de que para conseguir una buena base de tiro, él es un buen preceptor de sus conocimientos. Aboga por un swing largo y suave que acaba con la decisión de disparar. Más cultivado en la enseñanza de tiro para la caza, seguimos viéndole por los campos de tiro disfrutando del sporting y skeet mientras a sus alumnos les transmite el lema de “atención, concentración y decisión”.
Sin duda, ya sea para iniciación o perfeccionamiento y con independencia de la edad o el sexo, la posibilidad de hacerlo con un buen profesor ayuda a acortar muchismo camino para alcanzar un buen nivel de tiro.